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Cuchillo de palo

Refranes, canciones y rastros de sangre II

9,95 €

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Cuchillo de palo. Refranes, canciones y rastros de sangre II

9,95 €

Cuchillo de palo

Refranes, canciones y rastros de sangre II

  • Editorial: Debolsillo
  • Fecha de la edición:
  • Lugar de la edición: Barcelona
  • Número de la edición: 1
  • ISBN: 978-84-663-4194-3
  • EAN: 9788466341943
  • Colección: Best Seller
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Dimensiones: 125 cm x 190 cm
  • 512 páginas
  • Idiomas: español
<p <B <I Cuchillo de palo </I es un antes y un después en la obra de César Pérez Gellida, su novela más psicológica y de carga sensorial más intensa hasta el momento, y descubre, no solo a un gran autor de novela negra, sino a un narrador brillante y sobresaliente.</B </P <p <B Segunda entrega de la trilogía Refranes, canciones y restos de sangre .</B </P <P Tras ser apartado del Cuerpo, Sancho ha resuelto dedicarse al suyo entregándose a los placeres de la carne en el lugar más apartado de sí mismo que ha logrado encontrar. Pero no hay rincón donde esconderse cuando es la desventura quien persigue.</P <P Paralelamente, Erika, Ólafur y su nuevo compañero, el arcángel redimido, Uriel, emprenden la obstinada persecución de los miembros de la infame organización criminal conocida como la Congregación de los Hombres Puros. Su objetivo no es otro que alcanzar la cúspide, pero la escalada les deparará una serie de riesgos que ni siquiera han sido capaces de evaluar.</P <P En esta nueva entrega, Pérez Gellida nos arrastra en un vertiginoso descenso a los infiernos para mostrarnos las grietas y aristas que dibujan la cara oculta del ser humano. <I Cuchillo de palo</I se revela como la novela más retorcida y sensorial del género Gellida.</P <p Narrativa audiovisual llevada al extremo.</P <P <I Caminaba cabizbajo, sumiso. Lo reconozco, mi mente se había rendido a su suerte y había abandonado aquel cuerpo sentenciado. No pensaba en lo cerca que habíamos estado de lograrlo y tal era mi capitulación que ni siquiera pensaba en cómo eludir la muerte. Consciente, pero bloqueado. Quizá esa fuera mi forma de reaccionar ante la derrota, aceptándola, como cuando el equipo contrario te ha ganado en buena lid. Enhorabuena y al tercer tiempo. Elegí resignarme con dignidad y, sumido en aquel estado contemplativo, empezó a sonar The End de The Doors en mi cabeza</I : This is the end, beau

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