Lisboa se prepara para la festividad de Todos los Santos. De pronto, a las nueve y media de la mañana, la ciudad empieza a temblar con una violencia desconocida y terrible. La tierra se resquebraja, las casas caen, los techos de las iglesias se desploman y se genera el caos. Una ola gigante sumerge plazas enteras y gigantescos incendios devastan la capital del reino.
Mientras los muertos se cuentan por miles, los supervivientes deambulan por las calles perdidos y confusos. Durante las horas siguientes un pirata y una monja tratarán de huir de la justicia, un capitán inglés buscará su dinero y un muchacho de doce años no cesará en su empeño de buscar a su hermana, sepultada bajo los escombros.