Puede que convertirse en un genio de la literatura, y no en un escritor, fuera exactamente lo que queríamos todos en la universidad. También es posible que los que se empeñaron en ser genios de la literatura no llegaran ni siquiera a ser escritores, porque escribir un libro supone muchas concesiones a la normalidad, algo tan poco estridente como sentarse en una silla La singular voz creada por Alberto Olmos en su labor como columnista aúna humor y valentía, finura y provocación. Partiendo de la lectura como catalizador del pensamiento, se despliega hasta alcanzar todos los recovecos de eso que llamamos actualidad. La desacralización de la literatura es solo el comienzo de un viaje burlesco por la cultura, la política y las modas sociales, un recorrido sangrante y divertidísimo por la impostura generalizada de nuestro tiempo, que el autor de Mala Fama querría más noble y verdadero.