Aquí llega el tercer libro del Catálogo a ciegas . Un artefacto bastante inusual que, con ese formato vertical, sugerirá una lectura distinta y atrevida, para nadar en un azul lleno de trazos aéreos.
Suelen decir que las palabras se las lleva el viento, pero en este caso, las palabras tendrán la intención de ser, ellas mismas, una corriente de aire que revuelven y desperdigan.
Este libro reúne reflexiones sobre aquello que dura poco tiempo, las cosas intangibles, el rumor, los susurros Una especie de cuaderno de campo que recoge un ¿estudio, relato, ensayo? sobre el viento como entidad y como acompañante.
Un texto que celebra lo evanescente, que hace que las historias circulen sin dueño y en continua transformación, para proponer al viento como otra presencia que desborda lo conceptual.