Editorial Confluencias
Colección Conversaciones, Número 0
Fecha de edición junio 2024 · Edición nº 01
Idioma español
EAN 9788412818451
136 páginas
Libro
encuadernado en tapa blanda
Dimensiones 105 mm x 170 mm
ùNo olvide que también hay un elemento erótico implicado. Vestido con ropa raída, este joven, perdido en la masa, no hubiera sabido atraer las miradas femeninas. Dadle, en cambio, un uniforme, hacedlo marchar a paso marcial al son de las flautas y los tambores, y le veréis inflar el pecho y su mirada tornarse más orgullosa al encontrar a esas jóvenes. Por desgracia, el prestigio del uniforme no son palabras vacías.Asimismo, Hitler supo sacar estupendo partido del progreso de la tecnología para incorporarla a su propaganda política, y la verdad obliga a decir que tuvo un éxito impresionante. Supo utilizar los aviones, los altoparlantes, los inmensos y modernos estadios. Comprendió la embriaguez que producen las masas, por su sola presencia: no es necesario derrochar elocuencia para hablarle a treinta mil, cincuenta mil, ochenta mil personas con el mismo nivel de entusiasmo.Stefan Zweig, 1933.
Stefan Zweig (Viena, 1881 Río de Janeiro, 1942) fue uno de los escritores más polifacéticos de la primera mitad del siglo XX. De origen judío, estudió en Berlín y Viena, tras lo cual acabó viajando gran parte de su vida. Durante la primera gue rra mundial se trasladó a Zurich, donde se adhirió a las causas pacifistas del escritor francés Romain Rolland. Más tarde volvió a su país, concretamente a Salzburgo, pero el nazismo le obligó a exiliarse en 1934. Así Zweig y su segunda esposa se instalaron primero en Londres y más tarde en Brasil, donde, profundamente desilusionados por el ambiente bélico que imperaba en todo el mundo, se suicidaron en 1942. Zweig cultivó todos los géneros literarios, aunque destacó especialmente como narrador (Primera experiencia, 1923; Con fu sión de sentimientos, 1926; La impaciencia del corazón, 1938) y ensayista (Verlaine, 1905; Tres poetas de sus vidas, 1932). Tras algunas décadas en las que sus obras se vieron inexplicablemente ignoradas, Zweig ha sido recuperado y actualmente goza del prestigio y la popularidad que por justicia literaria le correspondía.
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