Comuneros contra el Rey

Comuneros contra el Rey

Azaña, Manuel

Editorial Reino de Cordelia
Colección Literatura Reino de Cordelia, Número 0
Lugar de edición Madrid, España
Fecha de edición diciembre 2020 · Edición nº 1

Idioma español

EAN 9788418141348
160 páginas
Libro encuadernado en tapa blanda
Dimensiones 130 mm x 200 mm


valoración
(0 comentarios)



P.V.P.  15,95 €

Disponibilidad inmediata (en stock)

Resumen del libro

Frente a la teoría de que el levantamiento de los Comuneros supuso un ataque a la modernidad que Carlos V traía de Flandes, Manuel Azaña ve en ella la primera revolución popular contra el absolutismo.
Fue, por tanto, una apuesta lanzada hacia el futuro, tan moderna, tan presente, que seguía viva cuatro siglos después, en vísperas de la Segunda República.
Sumergiéndose en las fuentes primarias de la época, el que fuera presidente de la República demuestra la vigencia del pensamiento comunero tras examinar cuidadosamente los documentos recopilados sobre la Guerra y la Revolución de aquellas Comunidades de Castilla de 1520.
En el ochenta aniversario de la muerte de Azaña, Isabelo Herreros rescata y explica los textos donde el gran intelectual republicano español demuestra que la sublevación castellana reclamaba igualdad, contribución fiscal para cualquiera 'sin aceptar privilegios de la nobleza', representación en Cortes independientes de la voluntad real y, en suma, todo lo que constituye una revolución moderna.

Biografía del autor

Manuel Azaña Díaz (1880-1940) fue Letrado del Ministerio de Gracia y Justicia además de periodista, escritor y político por vocación intelectual. Con su cuñado Cipriano Rivas Cherif publicó una revista literaria, La Pluma (1920); poco después, tradujo del francés y del inglés a importantes escritores y desarrolló su breve carrera literaria. En 1931 la República le hizo ministro de la Guerra y muy pronto, jefe de gobierno. En abril de 1936, tras la victoria del Frente Popular, Azaña fue votado para la Presidencia como la figura más relevante de la izquierda reformista. El 3 de noviembre de 1940 murió exiliado en la ciudad francesa de Montauban, donde está enterrado.




Para mejorar la navegación y los servicios que prestamos utilizamos cookies propias y de terceros. Entendemos que si continúa navegando acepta su uso.
Infórmese aquí  aceptar cookies.