En un mercado de electrónica condenado a la demolición, en un Seúl que no sale en las postales, Ungyo y Muye reparan aparatos y comparten una vida hecha de rutinas mínimas, conversaciones a media voz y una cercanía que apenas se atreve a nombrarse. A su alrededor se dibuja un mundo donde quienes habitan los márgenes son empujados al límite por la precariedad y la desesperanza. Allí, a veces, las sombras se levantan. Nadie sabe del todo qué quieren, pero todos conocen una regla: no seguirlas nunca. Con una prosa precisa e hipnótica, Hwang Jungeun introduce lo insólito sin quebrar el pulso de lo cotidiano y construye una novela de delicado extrañamiento. Su mirada, atenta a quienes quedan fuera del relato del progreso, revela el reverso silencioso de una sociedad que avanza dejando atrás lo que no quiere mirar. Una fábula urbana y melancólica sobre el desarraigo y lo que aún resiste en los lugares destinados a desaparecer.