Casa de campo es una brillante alegoría del poder y la rebelión ambientada en una mansión señorial donde los Ventura, sus cónyuges y sus treinta y cinco hijos pasan el verano, lejos de la civilización. Por sus salones, escalinatas y torreones deambulan los niños, poblando la casa con intrigas y transgresiones que cuestionan una perversión mayor: el orden impuesto por sus aristocráticos padres, que refleja el
de la sociedad en su conjunto.