Cartas de amor y revolución

Cartas de amor y revolución

Luxemburg, Rosa

Editorial El Viejo Topo
Fecha de edición febrero 2019 · Edición nº 1

Idioma español

EAN 9788417700171
382 páginas
Libro encuadernado en tapa blanda con solapas
Dimensiones 150 mm x 215 mm


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P.V.P.  20,00 €

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Resumen del libro

En opinión de muchos de sus contemporáneos, Rosa Luxemburg era la pensadora marxista más relevante desde Marx. Sus obras hoy lo siguen atestiguando. Pero Rosa era más que eso: era una activista, una propagandísta, una luchadora; en suma, una revolucionaria.
Su posición frente al reformismo que Berstein proponía le granjeó enemistades, pero también lealtades. Destruir aquel espíritu inquebrantable solo podía lograrse con un método expeditivo: el asesinato. Así, Rosa fue asesinada el 15 de enero de 1819 por fuerzas que dependían del gobierno de los socialdemócratas Ebert y Noske.
Estas Cartas de amor y revolución dan cuenta de esa Rosa, la apasionada militante, luchadora por el socialismo, y las penurias que ello le acarreó. Pero muestran también otra Rosa: la Rosa enamorada, tierna, sensible. La Rosa que amaba los pájaros, la música, la botánica. La Rosa capaz de escribir cartas empapadas de lirismo, cartas que protestan por la ausencia del amado al mismo tiempo que otras, más directas, atienden a los asuntos de la política y, claro está, de la revolución.
Mujer excepcional, esta pequeña antología la muestra en todas sus facetas.

Biografía del autor

Rosa Luxemburgo (1870-1919) Revolucionaria y teórica del socialismo alemán, de origen judío polaco. Hija de un comerciante de Varsovia, su brillante inteligencia le permitió estudiar a pesar de los prejuicios de la época y de la discriminación que las autoridades zaristas imponían en Polonia contra los judíos. Su militancia socialista le obligó a exiliarse desde los 18 años, refugiándose en Suiza, donde se unió a la dirección del joven Partido Socialdemócrata Polaco. En 1898 se trasladó a Alemania para unirse al poderoso Partido Socialdemócrata de aquel país (SPD) y participar en los debates teóricos que lo agitaban desde la muerte de Marx y Engels. Defendió la «ortodoxia marxista frente al «revisionismo de Bernstein. Junto con Karl Liebknecht encabezó las protestas de los socialistas de izquierda contra la Primera Guerra Mundial y contra la renuncia del SPD al internacionalismo pacifista; fue detenida por ello en 1915, pero continuó escribiendo desde la cárcel. Fue ella quien puso las bases teóricas para la
escisión de la Liga de los Espartaquistas (1918), transformada un año más tarde en Partido Comunista Alemán (KPD). Junto con Liebknecht, lanzó la Revolución espartaquista de 1919; y, como él, murió a manos de los militares encargados de su represión




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