Joseph Roth pone palabras a uno de los capítulos más
oscuros de la Alemania nazi: la quema de libros de
escritores judíos y el duelo migratorio que supuso en
sus vidas. De origen austríaco, su carrera literaria
quedó interrumpida con el auge de los nazis en el poder.
Tras lo cual, acometió su huida, por un breve período de
tiempo, a Viena y, finalmente, a París.