La vida no sonríe a Henry Molise en California, muy al oeste de la alegre Roma con que fantasea en los momentos más depresivos.
Escribió de joven novelas prometedoras y luego entró con buen pie en Hollywood.
Pero tiene ya cincuenta y cinco años y el negocio del cine anda mal; quiere escribir algo decente y no puede, y mantiene a una familia que sólo le da disgustos.
Para colmo, se cuela en su casa un perro repelente y peligroso, al que bautizan Idiota y que acaba cambiando la vida de la familia.
Mi perro Idiota complementa las dos novelas sobre Molise, La hermandad de la uva y Un año pésimo.
No se limita a revolver, como las otras, los temas de la autoridad paterna, el fracaso personal y los lazos familiares.
La figura paterna es aquí el propio Molise y la historia se cierra con dos metáforas del amor.
Al oeste de Roma se completa con La orgía , un cuento sobre la iniciación a la vida de un niño que es testigo de las picardías de dos albañiles.
John Fante puede ser todavía un desconocido para muchos, pero, si llega a leer una sola de sus obras, es imposible olvidarlo y no seguir con todas las demás (Manuel Hidalgo, El Mundo).