Como dijo Ambrose Bierce, el hogar es el único local abierto toda la noche . Y en esta primera novela de David Trueba, el hogar pertenece a los Belitre, una familia disparatada. Las personas que habitan este libro sólo escuchan la voz de su corazón, mientras que la razón guarda silencio. Y así seguiremos a los Belitre en una sucesión imparable de situaciones de altísima comedia y negro melodrama.