Un retrato cercano y desvergonzado de la vida afectiva contemporánea, contado desde el humor y la agudeza emocional. Angie de la Lama sorprende con una primera novela gráfica fresca, directa y muy humana sobre sexo, exploración y autoconocimiento. En palabras de Roberta Vázquez, prologuista de la obra: "No era consciente de lo mucho que necesitaba este libro. Es difícil hablar de temas tan dolorosos y sacarles tanto brillo, pero Angie es una experta en ello".