Los jerarcas nazis y los líderes de las potencias occidentales, con sus ministros y embajadores, giran la danza del horror y la muerte en torno a un satánico personaje principal: el nazismo, tejiéndose con los hechos y las palabras el texto de la narración. A todos ellos el autor, partiendo de sus personalidades históricas, rigurosamente respetadas, les deja acabar de desarrollarlas según su talante.