Sinforosa pierde el broche de su abuela en el río.
Desde la superficie cree verlo y se zambulle a su rescate.
En el fondo del río conoce a los microcodrilos, cocodrilos diminutos que lloran y ríen, condicionando así las corrientes.
Sinforosa debe encontrar la manera de generar las condiciones ideales para recuperar el prendedor, regresar a la superficie y volver a casa.