Fue en 1979 cuando por primera vez el mundo árabe recibió la máxima distinción del Premio Nobel por un logro notable en el campo de las ciencias. Hubieron de pasar 20 años para que se repitiera tal reconocimiento. Así, el autor representa el talento y habilidades de los científicos que no pertenecen en primera instancia al mundo occidental. Consciente de lo anterior, y a partir de lecturas diversas, Ahmed Zewail comenzó a reflexionar sobre la forma cómo adquirió su conocimiento, sobre sus motivos para convertirse en científico, sobre las fuerzas que determinaron su ruta en la vida, así como acerca del significado de la fe, el destino y la suerte.