El caso, al principio, parecía trivial. Adrien Josset había conocido
un gran éxito social. Tenía una joven amante. Eso fue su?ciente
para convertirlo, después del asesinato de su esposa, en el
principal sospechoso... Otros elementos, que surgieron a medida
que avanzaba la investigación, no solo aumentarían las
sospechas, sino que también lo volverían odioso a ojos del
público. Y del jurado. Años después, Maigret relata este episodio,
que sigue atormentándolo, a su amigo, el Dr. Pardon. Nunca
hubo pruebas, ninguna confesión. Y nunca pudo convencerse de
la culpabilidad de Josset... No solo hay triunfos en la carrera del
inspector Maigret. También hay dudas. Pero ¿qué se puede
hacer? Algunas vidas y algunas tragedias guardan sus secretos
para siempre.