Al igual que las grandes ciudades, también las solitarias montañas de Virginia tienen sus misterios, sus tragedias y sus crímenes, y para resolverlos hace falta un hombre impasible, honrado y sencillo como las propias montañas. Así es el tío Abner, un justiciero que arroja luz sobre la oscuridad en cada uno de los extraños casos que se le presentan. Antes de la guerra de Secesión, mucho antes de que Estados Unidos contara con un sistema policial propiamente dicho, el viejo Abner se enfrentaba ya, a lo largo de sus viajes por esa tierra salvaje de antebellum, a asesinatos y misterios que su rectitud no le permitía ignorar. Con una intuición asombrosa, una lógica impresionante y una aguda observación de las acciones humanas, el tío Abner es el personaje más célebre de cuantos creó su autor, y sus aventuras están consideradas como uno de los textos fundacionales de la novela policiaca estadounidense.