Álex está otra vez metido en una cárcel de lujo (perdón, un internado), ahora en S o Paulo.
Pero ni en broma va a quedarse ahí sentado...
y menos, cuando descubre que Gandhi ha atravesado el océano para reunirse con él.
Y así empieza una nueva aventura llena de equilibristas, fútbol, huidas a lo loco...
y, sobre todo, ¡muchos nuevos amigos!