Cuando Alicia, la troglodita, ve un anuncio en el periolítico del día solicitando ilustradora y pintora no duda en enviar su candidatura a Rupestre Pinturas.
Su mayor sueño es pintar cuevas prehistóricas.
Valiente y decidida, esta aspirante a artista, armada con su gritapiedra y muchas ilusiones emprende un emocionante viaje cara a la Ciudad de los Bisontes.