De fray Bernardino de Sahagún a Eduard Seler, pasando por Motolinía, Torquemada, Caso, Soustelle, Nicholson y muchos otros, los autores antiguos y modernos que han estudiado la religión del México prehispánico hacen referencia a Tezcatlipoca. Paradójicamente, mientras su importancia es por todos reconocida, esta divinidad no ha sido objeto de un estudio profundo. Este libro explora de manera exhaustiva la compleja personalidad del Señor del espejo humeante . En esta monografía dividida en siete capítulos, Guilhem Olivier analiza los diferentes nombres de esta deidad, su relación con la transgresión y el destino; sus diversas representaciones en códices, esculturas, murales y otras imágenes; sus orígenes, su eterna rivalidad con Quetzalcóatl, su intervención en la conquista española; los lugares consagrados a su culto y, por último, dos aspectos esenciales de este personaje: el pie mutilado y el espejo humeante.