En un bosque apartado han encontrado ahorcada a una joven de 18 años, y no hay indicios de que la muerte haya sido violenta. Pero a Tatiana Sviridova instructora de educación física que sustituye temporalmente al investigador, de baja por enfermedad le inquietan algunas incongruencias. Por ejemplo, ¿quién talló en el árbol una flecha que apunta hacia arriba?, ¿por qué los vaqueros de la fallecida están completamente limpios, a pesar del barro líquido bajo sus pies?, y ¿cómo se las arregló la joven para trepar al árbol sin ayuda de nadie y, además, atar allí la cuerda con tanta destreza?
La hipótesis del suicidio comienza a desmoronarse, y las conjeturas de Sviridova se confirman cuando en una ciudad vecina encuentran a otra joven fallecida en circunstancias similares. Coincide prácticamente todo, hasta la inicial del apellido de las ahorcadas. Y Tatiana, a quien en su juventud sus amigos llamaban La Misteriosa , se ve obligada a enfrentarse a todos en su intento por seguir la pista del asesino.