Clodett tiene que comprarle un regalo de cumpleaños a su
amado H, pero no tiene NI UN EURO. Sus padres, que no
quieren consentirla, le dicen que se los gane ayudando en
la pastelería que acaban de abrir, ¡haciendo de repartidora
a domicilio con sus patines! Eso sí, sus tartas no son para
cualquiera: ¡es una pastelería para perros!