Un maestro de la filosofía del siglo XX explica y aclara las ideas de Spinoza, un clásico de la filosofía de todos los tiempos.
Baruch de Spinoza nació en 1632 en el barrio judío de Ámsterdam, en el seno de una familia hebrea de origen portugués o, quizás, español. Excomulgado y expulsado de la sinagoga en 1656, residirá a lo largo de su vida en diferentes ciudades holandesas, se ganará el sustento con el pulimento de lentes y llevará hasta su muerte en 1677 una existencia solitaria, frugal, modesta y enfermiza, pero según cuentan sus biógrafos, alegre y siempre atenta al espectáculo del mundo. Sus libros no son muy numerosos y casi todos aparecieron póstumamente. No obstante, en ellos culminó el racionalismo filosófico de su siglo y dio cima a una imagen del hombre y del mundo que se mide con la eternidad.
Gilles Deleuze nos ofrece en estas páginas un clarividente esbozo biográfico, un diccionario que recoge los principales conceptos de su filosofía, un comentario a la naturaleza del mal según Spinoza y, en definitiva, una profunda y muy inteligible introducción al pensamiento del genial autor de la Ética.