Para esta antología, Rosa Navarro Durán ha elegido, entre los poemas satíricos que como tales están ceñidos a la circunstancia de su tiempo los más atemporales (algunos hoy serían cancelados) para mostrar el dominio del lenguaje y la agudeza del poeta. La selección se organiza por asuntos: poemas existencia-les, religiosos y morales , poemas amorosos y poemas satíricos , consciente la editora de que toda clasificación ordena, pero es cárcel que puede excluir. Quevedo juega del vocablo y sirve sentimiento, superpone recursos retóricos y crea hermosa armonía. Nos ofrece cultura aprendida en vasos de belleza cambian-te: la mitología, el conocimiento de los clásicos latinos y toscanos, las metáforas más atrevidas e insólitas. Fue un político y un maledicente (nada nuevo ni viejo, por cierto), con una lengua afilada y una deslumbrante destreza verbal, ¡peligroso personaje! Sus versos nos asombran y cautivan. Vemos expresada en la voz del yo poético nuestra fugacidad: Ayer se fue, mañana no ha llegado; / hoy se está yendo sin parar un punto: / soy un fue y un será y un es cansado . Y la lectura como compañ