Joaquín Sorolla pintó cerca de dos mil cartones o tablillas de formato muy pequeño, lo que llamaba apuntes , manchas o notas de color . Solía llevarlas consigo en prácticas cajas, junto con unos pinceles y tubos de óleo, y eso le facilitaba la práctica de la pintura al aire libre y la posibilidad de recoger con rapidez ideas e impresiones de cosas vistas.