Esta biografía poética de Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) nos brinda una nueva interpretación, a la luz exclusiva de la excelencia de su propia obra y de las relaciones que marcaron su vida. Ella nació, vivió, estudió, pensó, escribió, murió y, sobre todo, amó y existió libremente entre mujeres; primero con su madre y hermanas y en la escuela para niñas; después en el convento de jerónimas de Santa Paula, y en la corte de la Virreina de México, María Luisa Manrique de Lara y Gonzaga, Condesa de Paredes, a quien dedicó su obra lírica. Porque hablaba y escribía en lengua materna, Sor Juana Inés de la Cruz pudo hacer teología muy atrevida; hizo política de las mujeres y también política feminista.