Villadichosa era una ciudad perfecta, donde reinaba la amabilidad y la alegría.
Hasta que un día uno de sus habitantes tiró un envoltorio al suelo.
¡Solo es uno! , pensó.
Sin embargo, poco a poco, los habitantes comenzaron a comportarse sin importarles el resto.
¿Qué podía hacer Ratona para recuperar la cordialidad y el respeto? Un simpático álbum sobre la convivencia y la importancia de cada una de nuestras acciones.