Repensar lo político es una exigencia que compromete a cada generación, y la Filosofía Política ayuda a que podamos responder a las demandas y dificultades de nuestro tiempo. Como saber específico, tiene el valor de las disciplinas fundamentalmente prescriptivas en la medida en que en cada momento busca aclarar lo que debería ser en relación con lo que es. Es decir, no se detiene en cómo están las cosas, sino en cómo sería la forma más oportuna de que estuvieran. Eso permite discutir propuestas que traigan consigo una mayor toma de conciencia sobre la realidad política, fomentando la implicación de los individuos como ciudadanos libres y, en última instancia, como políticos propiamente.