El origen de la vida plantea un problema aparentemente insoluble. Todas las formas de vida
conocidas, a pesar de su enorme variabilidad, se basan en los mismos microcomponentes
bioquímicos. Ahora bien, esos microcomponentes que explican el funcionamiento de los seres vivos
son producidos exclusivamente por ellos, de manera que resta por explicar de dónde procedieron
originalmente, de qué estaban hechos nuestros primeros antepasados. Siete pistas sobre el origen
de la vida obra en la A. G. Cairns-Smith rechaza las teorías de los biólogos moleculares y propone
una hipótesis sorprendente se construye como una investigación policiaca al estilo de las novelas
de Sherlock Holmes. Cuando nos planteamos un problema realmente difícil, frecuentemente no es
posible proceder paso a paso, de lo conocido a lo desconocido como quería Descartes. Ese método
supone que uno sabe en qué dirección avanzar. Pero cuando no es así, más vale seguir los
consejos de Holmes y fijarse en aquellos aspectos del caso aparentemente incomprensibles, pues
sólo ellos pueden indicar el camino. Siguiendo este consejo, el autor expone de una manera a la vez
simple y estimulante el resultado de sus investigaciones prescindiendo de los aspectos técnicos