UN CRUDO Y EMOTIVO RETRATO DE LA ESPAÑA DE LA TRANSICIÓN Años ochenta, extrarradio de Barcelona. La España de la transición está lejos de ser un paraíso para los hijos de la clase obrera: violencia, pobreza, drogadicción, los vestigios de una dictadura que se resiste a desaparecer y que sabe adaptarse rápidamente a las nuevas reglas... Pero también la música rock, los colegas, las primeras fiestas, borracheras, y sobre todo la pasión por el dibujo, transformado para el joven Jaime en una auténtica arma de supervivencia y el instrumento con el que alcanzar sus sueños.