Este sermón dialogado lo encontramos, ya desaparecida del mundo la persona real de Agustín García Calvo, dentro de una de las carpetas que entre otros libros formaban hilera en una de las baldas de la sala ajedrezada del viejo caserón que ahora sigue siendo la sede de esta casa editorial Lucina. Estaba allí un cuidado texto escrito a máquina, no sin algunas correcciones a mano, titulado Sermón de dejar de ser, que al punto nos trajo a las mientes aquel primer Sermón de ser y no ser con que el autor rompiera con su actitud de no dar al público escritos suyos a comienzos de los años 70. Las tres primeras ediciones de aquél, se publicaron en la editorial Visor de Madrid entre 1972 y 1977. Coincidía ello con la triste reintegración del bullicio de los grupos organizados y la conversión mayoritaria del pensamiento desmandado en pedantería académica y filosofante, hechos contra los que García Calvo, con este y otros textos destinados a la recitación de viva voz o al canto, trataba infatigablemente de combatir.