El clásico de la no ficción sobre el mineral que ha determinado el curso de la humanidad
Una lectura imprescindible para cualquier cocinero o amante de la comida. ANTHONY BOURDAIN
Desde la Antigüedad, la sal ha sido una de las materias más codiciadas por el ser humano. Homero la consideraba una sustancia divina y Platón la describía como especialmente apreciada por los dioses. Hoy, sin embargo, no se la concibe más allá que como un ingrediente crucial en la gastronomía. Su sentido y funciones originales han quedado difuminadas.
Pocos recursos han alterado tanto el curso de la historia como esta piedra comestible: funcionó como moneda de cambio para financiar tanto reliquias históricas como imperios que van desde Europa hasta Asia. Sus técnicas de extracción impulsaron métodos de perforación que más tarde se aplicarían en la industria del petróleo, actuó como el germen de conflictos bélicos y redefinió rutas comerciales que conectaron desiertos remotos y océanos hasta entonces desconocidos. Asimismo, su capacidad para conservar y preservar la vida la convirtió en un símbolo religioso común.
Con un profundo rigor científico, Kurlansky combina en Sal una miríada de datos históricos, sociopolíticos, culturales y gastronómicos que, en conjunto, ponen de relieve el carácter caleidoscópico de la sal y su impacto en la civilización desde antaño hasta la actualidad.