En una cabaña frente al mar, en una pequeña isla del noroeste del Pacífico, Annie Dillard observa el mundo con atención casi feroz: la luz sobre el agua, los insectos, el movimiento de las mareas, la vida cotidiana del pueblo. Pero esa contemplación de la naturaleza se ve atravesada por una pregunta inquietante: ¿qué clase de Dios gobierna un mundo donde la belleza convive con el dolor y la destrucción?
En Sagrada la materia, Annie Dillard emprende una indagación radical sobre la fe, el mal y la presencia de lo divino en la realidad material. A partir de sucesos cotidianos un accidente devastador, el rumor del mar, el vuelo de los pájaros la autora explora la paradoja de un universo a la vez luminoso y terrible.
Escrito con una intensidad poética excepcional, este libro breve y deslumbrante se sitúa en la frontera entre el ensayo, el diario y la reflexión espiritual. Considerado una de las obras más audaces de Annie Dillard, es también una meditación profunda sobre la fragilidad del mundo y la posibilidad de lo sagrado en la materia.