Astrónomo, astrólogo, matemático,
filósofo, médico y entendido en música
a pesar de sus humildes orígenes, Omar
Jayyam (1048-1132) consiguió conservar
una existencia libre, íntegra e incólume
en la Persia medieval dominada por el
fanatismo religioso. Por ello y por la
concepción de la existencia que expresa
relegó a la clandestinidad la actividad que,
a la postre, habría de alumbrar una obra
universal y perenne: sus Rubayat, en los
que cantó con sensibilidad oriental al vino
y la belleza, el goce del presente siempre
fugitivo, la vanidad de la existencia, el aquí
y el ahora.