En cualquier monumento que merezca recibir el nombre de tal, los nombres de Molí Flanders y Roxana deberían, por lo menos, grabarse tan profundamente como el de Defoe. Se ubican entre las pocas novelas inglesas que indiscutiblemente podemos llamar grandes ... . VIRGINIA WOOLF Defoe no tenía modelos para el tipo de ficción extensa que estaba escribiendo: no solo iba inventando la historia a medida que avanzaba, también iba inventando la forma. (...) Sería erróneo decir que las sesenta o setenta últimas páginas de Roxana fueron escritas en estado de posesión: Defoe tenía una mente demasiado clara y era demasiado inteligente, demasiado profesional para ello. Pero, por cierto, estaba escribiendo más allá de sus facultades, más allá de lo que él o sus contemporáneos pensaban que era capaz. De la Introducción de J. M. COETZEE (Premio Nobel de Literatura)