En el inmenso Romancero de la guerra de España, es decir, la poesía escrita y publicada entre 1936 y 1939 en el campo republicano (más de 10.000 textos recogidos), la presencia de las mujeres como autoras o poetas ha sido injustamente silenciada. En realidad, las mujeres también participaron activamente en el movimiento poético republicano, sobre todo en la abundante prensa de la época, civil, profesional e incluso militar. Desde la humilde madre de combatiente, la trabajadora del campo o de la ciudad, hasta la intelectual o la escritora ya reconocida en los círculos literarios o políticos, sin olvidar las potentes voces anarquistas o comunistas que propugnan un feminismo más radical, empuñan el verso con fervor para exaltar los valores de la República. Humildemente a veces, pero siempre con evidente sinceridad, intentan conciliar una voz femenina e incluso abiertamente feminista, con ciertas exigencias estéticas y una voluntad manifiesta de estar a la altura de las circunstancias , sobre todo en alas del romance tradicional, la poesía considerada como la más apta para reflejar tanto las necesidades épicas del momento como las preocupaciones personales, íntimas a veces, cuando la muerte ronda en permanencia. El romancero de las mujeres poetas es, a la vez, el testimonio vibrante de una época de por sí trágica, y un valioso corpus literario y poético de una estética literaria que se busca.