El mito de Robinson, a partir de la novela de Defoe, es uno de los relatos más perdurables
en la historia de nuestra conciencia literaria, filosófica y también política. Quizás por
esta razón estas figuras se muestran tan próximas a nuestro tiempo, ligadas a la atracción
que nos sugiere el sentido de evasión, de anarquía que representa el viaje y la isla desierta
como laboratorio para experimentar con nuevas propuestas estéticas de variado signo.
Robinson y la isla infinita reúne por primera vez el punto de vista de los autores latinoamericanos,
frente a la interpretación de la literatura europea. Este mito representa la historia
del colonialismo y capitalismo; pero a su vez, del individualismo y de la soledad que
paradójicamente padece nuestra sociedad hipercomunicada. En este ensayo se analizan
principalmente las robinsonadas contemporáneas en los siglos XX y XXI desde la intermedialidad,
a través de sus diferentes lecturas en la literatura, las pantallas del cine, la televisión
e Internet.