<p <B Un mes en la vida de una mujer, escritora, esposa y madre de cuatro hijos que busca la estabilidad depositando sobre su lengua dos gotas de LSD.</B </P <P <B </B <I Dos días después abrí el buzón y encontré un paquete. En el remite decía "Lewis Carroll". Dentro encontré un frasquito de color azul cobalto</I .<B </B </P <P Hasta entonces, Ayelet Waldman había probado todas las terapias imaginables, de la farmacopea al <I mindfulness</I . Pero las tempestades anímicas que le provocaba su trastorno bipolar eran insoportables; marido e hijos sufrían con ella.</P <P Dos gotas del frasquito en la lengua y Ayelet se suma a la legión subterránea de ciudadanos que hacen un uso terapéutico del LSD en microdosis.</P <P Durante un mes, esta abogada, escritora y madre de adolescentes, lleva un diario sobre el tratamiento. En él también explora la historia y los mitos que rodean al LSD y otras drogas, así como la lucha bizantina que el Estado les antepone. El resultado es un testimonio revelador, tan alegre como fascinante.</P <P <B Críticas:</B <BR El libro más divertido que he leído últimamente. <BR Zadie Smith</P <P Una mirada curiosa y exhaustiva a las posibilidades terapéuticas de las drogas ilegales. Un libro fascinante y profusamente documentado. <BR Nora Krug, <I The Washington Post</I </P <P Un manifiesto lúcido y coherente sobre cómo y por qué la empresa racista e inmoral de la Guerra contra las drogas ha fracasado. Una obra apasionante y persuasiva. <BR Claire Vaye Watkins, <I The New Republic</I </P <P Podría decirse que este libro es la particular guerra de Ayelet Waldman contra la propaganda que subyace a la Guerra contra las drogas, pero es también mucho más que eso y, sobre todo, mucho más divertido. <BR Rebeca Solnit</P <P Un libro sincero, valiente y muy humano. Normalizando la discusión sobre el LSD, Waldman