El presente libro está puesto bajo la invocación de Próspero, el gobernante mago de La tempestad shakesperiana, emblema de la oposición barroca entre la vida teórica, intelectual, y la vida activa, y contempla el mundo como un laberinto, en el que la verdad y la ficción se mezclan de forma inextricable. En el mismo se exploran las similitudes y diferencias entre el barroco histórico y nuestra época caracterizada como neobarroca y post-moderna y se plantea la centralidad para esta reflexión del ámbito iberoamericano, barroco y neobarroco como pocos. La idea de la sociedad como un espectáculo en el que la teatralidad es definitoria