Las princesas pueden ser de muchas maneras.
Las hay deportistas, cursis, gruñonas, alegres, osadas...
Algunas se juntan y...
¡BUM! Se convierten en dragón.Los dragoncitos Gumi y Migu quieren conocer a su madre, así que viajan hasta la torre donde la gran dragona vive.
¡Pero no está! Bueno, sí que está, pero un poco cambiada.
¡Y rodeada de vampiros!