Sin dejar títere con cabeza, Slavoj i ek realiza un análisis en el que enmarca los fallos morales del mundo moderno en los acontecimientos que marcaron la primera década de este siglo. Y halla respuesta en la conocida premisa de Marx sobre la repetición de la historia: primero como tragedia, después como farsa. Con los ataques del 11S y con el colapso global del crédito, el liberalismo ha muerto dos veces: como doctrina política y como teoría económica.