Este libro maravilloso es como un paseo por el campo contemplando sus criaturas a la luz de una doble mirada: la de Alonso Palacios, que encierra en sus pequeños poemas la emoción íntima que despiertan en él, y la de Leticia Ruifernández, que refleja en sus acuarelas toda la gracia, y el misterio, que contienen. Una conjunción perfecta de escritura y pintura, a la vez delicada y emocionante en cada poema. Una joya para disfrutar y recordar.