Acercarse a Pier Paolo Pasolini es adentrarse en un
laberinto del que no existe salida única. Poeta, cineasta,
novelista y pensador indomable, su figura sigue interpelándonos
con la furia de quien vio llegar la catástrofe
antes que nadie. Pero, ¿cómo abordar hoy una vida tan
transitada, una obra tan vasta y contradictoria?
Javier Enríquez renuncia deliberadamente a la biografía
exhaustiva para ofrecernos un ensayo de naturaleza
distinta: un viaje guiado por la afinidad electiva,
una biografía sentimental. Lejos de la fría cronología,
estas páginas se sumergen en los fragmentos más
incandescentes del legado de Pasolini: la escritura
torrencial e inacabada de Petróleo, el gesto radical y
autoinmolatorio de Salò, sus artículos como cuchillos
lanzados contra el poder y las exploraciones nocturnas
entendidas como un último método de conocimiento.
El libro sitúa al autor en el corazón de los años de
plomo , ese periodo de violencia y tensión en Italia que
selló su pensamiento más lúcido. Y lo hace para descubrir
que Pasolini no es sólo un nombre del pasado,
sino el testimonio más radical de la necesidad de decir
no: a la homogeneización cultural, a la falsedad del
progreso, a la violencia del consumo.
Esta no es una biografía al uso. Es una invitación a perderse,
a polemizar y a escuchar el eco de aquel grito
que, desde el último otoño de 1975, no ha dejado de
resonar en nuestro propio laberinto.