Ante la pregunta de para qué sirve la filosofía, Fernández Liria nos respon- de con una paradoja: precisamente porque no sirve para nada, solo sirve para gobernar. Después de Sócrates y Platón, la filosofía de la Ilustración forjó un modelo político que ha sido nuestro referente más irrenunciable. Tras explicar cómo, ahora, nos hemos vuelto siervos de los mercados , el autor afirma que la filosofía sigue siendo imprescindible para diagnosticar la gravedad de lo que está ocurriendo y presentar las luchas que tenemos por delante. Esta obra explica sin tecnicismos la importancia de los filósofos y la filosofía y su conexión con el mundo en que vivimos.