Originario del norte de Italia, Paolo Gasparini se mudó a Venezuela a la edad de veinte años y en su extensa carrera se ha convertido en uno de los más renombrados fotógrafos en Latinoamérica. Relacionado con el neorrealismo italiano, en sus inicio estuvo influenciado por Paul Strand; la fotografía de calle ha sido uno de sus intereses principales, y así lo ha expresado en multitud de escenas capturadas en las las calles de Caracas, Ciudad de México, S o Paulo y Los Angeles. Su fotografía documental, enfocada a mostrar la diversidad de la sociedad latinoamericana, constituye una obra única, en la que recopila la historia visual del continente y sus profundas contradicciones. En 1993 obtuvo el Premio Nacional de Fotografía de Venezuela.