Una interpretación poco acertada del texto ha distorsionado su mensaje evangélico: las bienaventuranzas proclamadas por Mateo 5,1-12 no son una letanía para consolar a los atribulados del mundo, como se ha creído hasta entonces, sino una invitación a los creyentes para eliminar las causas de su sufrimiento. Alberto Maggi propone esta nueva lectura, fruto de un trabajo tenaz y fundamentado.