Con humor, el autor ha querido cuestionar desde el título la naturaleza de esta colección de brevedades, que son la quintaesencia de una amplia producción redactada como al descuido y a lo largo de los años. Constituyen un depurado ejercicio de condensación verbal, que acoge el poso de muchas lecturas y fija distraídas divagaciones.
De mismo modo que abunda en ellas el juego de palabras y la actualización de fórmulas clásicas, también se trasparenta un escepticismo jovial y se levanta una barrera frente a los lugares comunes. Y en ocasiones, destella en estas páginas una verdad irracional: Un poema es una canción / que se ha quedado sola .
En lógica, Non Sequitur (en latín no se sigue ) es un argumento cuya conclusión no se deduce de las premisas. Y en sentido amplio, cualquier razonamiento inconsecuente.
Alfonso Lucini (Madrid, 1959) es filólogo y diplomático. Ha vivido en China, Siria, Chipre, Australia, Bélgica, Italia y Grecia. Colaborador de diversas revistas culturales (Amén, Poesía, Revista de Occidente e Inventario, de la que fue coeditor), ha publicado varios libros de poesía: Pekín de forma (1990), Ausencia in situ (1995) y La banca siempre gana (2013).