Cuando se trata de un crimen, la cuestión más importante no es siempre quién lo ha cometido. A veces hay más misterio en el porqué o en el cómo. ¿Qué hay de esos pocos que han sido tan inteligentes como para cometer lo que parece el crimen perfecto? ¿O cuya propia esencia cambia por los crímenes que cometen? ¿Y de aquellos que conocen la identidad del asesino, pero se guardan la información para sí mismos? Estas son algunas de las preguntas que se plantean en los seis relatos inéditos que componen No duermas más, mientras nos introducen en los mecanismos internos los pensamientos y las intrigas afectivas, los recuerdos y las racionalizaciones, los sueños y deseos que hay detrás tanto de la causa como del efecto homicida. Y nadie se mete en la cabeza del culpable ni hace de la lectura algo tan entretenido y emocionante como la incomparable P. D. James.