Editorial Comares
Colección Historia, Número 0
Fecha de edición enero 2021 · Edición nº 1
Idioma español
EAN 9788413690803
284 páginas
Libro
1820. El comandante Rafael del Riego obligó al absolutismo fernandino a juramentarse constitu-cional. La España del altar, el trono y las cadenas volvió a temblar. El Rey fue desafiado, no solo en las Cortes, también en la calle. El Trágala resonó desafiante. El sismo doceañista recorrió toda Europa. Y hubo réplicas en Portugal, el Reino de las Dos Sicilias, Grecia, Rusia y Bélgica. También en los territorios americanos. Un liberalismo revolucionario tras-nacional quiso arrumbar la Europa de los congresos restauracionistas y las bayonetas santoaliadas. De gran susto pasó a ser una amenaza intolerable. El transformismo fernandino acabó derrotándolo con felonía. Su larga conspiración se granjeó la invasión borbónica francesa. Trienio liberal , le llamaron. La reacción, ni perdonó ni olvidó. Legó a la historia española una vi-sión fatalista y extranjerizante del liberalismo hispano. Preocupada por la posteridad, legitimó y jus-tificó sus acciones contrarrevolucionarias en nombre de un pueblo supuestamente partidario de las cadenas y enemigo de innovaciones ajenas a la tradición católica española. Borró de la memoria popular unos Padres de la Patria constitucionales, un patriotismo cívico, la ilusión heroica por de-nostar mil años de feudalismo, la conquista de la libertad frente a la tiranía y su defensa aguerrida por los ciudadanos en armas. Pero 1820 también viajó a Ultramar. De ello se ocupa este libro. Y esta es la novedad historiográfi-ca. También la América española se hizo constitucional. Una fiesta cívica se desató por numerosas poblaciones. Tras ella, un carrusel de procesos electorales conformó ayuntamientos constituciona-les, diputaciones provinciales y llevaron a las Cortes a diputados nacionales. Una pléyade de dere-chos y libertades anunciaron el derrumbe del Antiguo Régimen americano. Rotas las cadenas, emergieron un sin fin de contradicciones entre la vieja estructura colonial, que se resistía a desapa-recer, y los nuevos mecanismos de un estado liberal que pujaba por triunfar. Y todo ello en un es-cenario de guerra. Comerciantes, propietarios, artesanos, milicianos, burócratas de antiguo y nuevo cuño, regidores, jefes políticos, oficiales pro y anti, caciques y comunidades indígenas, fuerzas populares mestizas, mulatas y negras, buscaron su espacio, su reacomodo en una nueva realidad acelerada y cambiante que les llevó a una tranquila independencia mexicana y centroamericana o una cruenta guerra de independencia en el mundo andino. Nadie salió incólume. Ni siquiera el Río de la Plata y la Banda Oriental. El potente haz de luz del faro doceañista obligó a posicionarse a todo un continente ame-ricano, tal y como muestran las páginas de este libro.
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